22 de octubre, 2020

El Intendente de Tandil, Miguel Lunghi, dijo estar «enojado»  tras el informe sanitario que confirmó el fallecimiento de dos mujeres y que reportó que la ciudad superó los mil infectados.  «Tandil es un pueblo bueno pero pido que reaccione», sentenció.

«No hay vacunas ni remedio, ni se ha hecho nada mal. No es una cuestión de fases o semáforo. El problema es la responsabilidad individual. Tenemos que disminuir la circulación viral. Hay que salir a trabajar con todos los protocolos y volver rápido a casa; salir de recreación y volver rápido a casa. Si no, tendremos problemas serios», comentó el jefe comunal en declaraciones radiales.

«No me va a temblar el pulso, pero vamos a entrar en un conflicto social. La gente no tiene plata para llegar a fin de mes. Además, no hay cantidad suficiente de inspectores y de policías. Tandil tiene 150 mil habitantes y no podemos controlarlos a todos, a todos los comercios y a todos los paseos», añadió el mandatario de Tandil.

Asimismo, el Intendente aseveró: «Estoy un poco enojado porque la gente tiene que pensar en los mayores. No es una cuestión de camas o de plata. No hay médicos terapistas. No hay más enfermeros y enfermeras. Los pobres están cayendo por contagio. No es cuestión de plata, es cuestión de responsabilidad civil. Si se juntan en forma clandestina, tiran por la borda el esfuerzo de todos y ese esfuerzo debe ser valorado. Tandil es un pueblo bueno pero pido que reaccione».

«¡Qué les cuesta ponerse un barbijo y mantener la distancia social!. No seamos estúpidos, debemos cuidarnos. Los mas jóvenes están cansados, y eso yo no lo discuto, pero tiene que haber responsabilidad. Les pido por favor que salgan lo menos posible. Solo para trabajar porque la crisis es grave y no se puede seguir profundizando. Y cuando lo hagan, con barbijo y distancia social. Por favor», concluyó Lunghi.


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