6 de diciembre, 2021

El gobernador Axel Kicillof, junto al ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak y la directora de Alcaidías, Paula Montero, inauguró este lunes 240 nuevas plazas para el Servicio Penitenciario Bonaerense. Durante su presentación, a la que no estuvo invitado el intendente local Sebastián Abella, el mandatario cargó munición gruesa contra Juntos por el Cambio.  

«Este era el desafío en el Sistema Penitenciario y de seguridad en la provincia donde hace falta llevar adelante cambios profundos, muy caros, con grandes inversiones y de largo aliento. Cuando se hacen transformaciones estructurales tarda en mostrarse como está cambiando y esto tiene que ver con cambiar los problemas estructurales de la provincia», comenzó diciendo el mandatario bonaerense. 

Y en ese contexto, agregó: «Lo que estamos emprendiendo en el SP es una transformación profunda, histórica y que lo escuchen y asimilen porque vinimos a hacerlo y lo estamos haciendo». Y subrayó: «Tenemos un superpoblación que nos valió un llamado de atención internacional que atenta contra los DDHH y estamos dando respuestas».

«Cuando alguien tiene que ir preso lo resuelve la Justicia. Pero el castigo tiene un contenido superior que es la reinserción y volver a tener una vida fuera del delito. Pero para eso no lo podemos mandar a un infierno en lac cárceles de la provincia de Buenos Aires. Es un escándalo lo que dejaron en las cárceles de la provincia y hoy nosotros lo estamos solucionando», sostuvo Kicillof.   

Y complementó: «Las comisarías no están preparadas para tener presos pero como no hay lugar en las cárceles se generan condiciones de hacinamiento. Es decir que quedan condenados sin juicio previo. Este sistema de alcaidías son para reemplazar, cerrar y clausurar los calabozos de las comisarías. Además permiten tener seguridad propia y de la comunidad».

Por útimo, el mandatario provincial remarcó que desde su gestión «tenemos un plan de trabajo sobre más trabajo y menos reincidencia». «Trabajamos sobre la reinserción y hay un trabajo y un proyecto pero sobre todo hay determinación política de resolver un problema histórico de fondo», concluyó durante el acto, ante unas cincuenta personas. 

Por su parte, el ministro Alak comentó que desde la administración provincial «estamos dando un paso más en la solución de políticas de obras y del servicio penitenciario». «Este es un paso más en culminar el proyecto de 2600 plazas para el servicio penitenciario y mejorar la seguridad ciudadana. Lo más importante es que termina un plan y comienza otro», recalcó.

En cuanto al anuncio, el funcionario bonaerense detalló que «estas plazas responden a la necesidad de sustituir la responsabilidad de los policías en las comisarías y que estén en las calles y no cuidando presos en comisarías». «Nuestro compromiso es que se cierren los calabozos en la provincia y estén en las alcaidías que se construirán», concluyó el ministro provincial. 


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