12 de julio, 2017

El intendente de Olavarría, Ezequiel Galli, mudó su oficina al hospital municipal en el marco de la crisis sanitaria que afecta a ese distrito, luego de la renuncia del secretario de Salud, Germán Maroni y de los directores del establecimiento de salud, y el atraso de casi 450 cirugías.
El jefe comunal llegó este mediodía al nosocomio y vivió momentos de fuerte tensión con los trabajadores municipales que realizaban una asamblea en el lugar, quienes le reclamaron por la crisis sanitaria y pidieron un aumento salarial del 30%.
«Mudé mi despacho hasta que tengamos secretario de salud. La idea mía es estar yo al frente de la situación», expresó Galli, a la vez que remarcó que “estoy trabajando desde acá para estar al frente de la situación y estar trabajando en todos los temas que tiene mi trabajo».


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