20 de mayo, 2020

El intendente de Castelli, Francisco Echarren, decidió dar marcha atrás con la flexibilización de la cuarentena debido a que el comportamiento social no fue el deseado por las autoridades sanitarias.
“El fin de semana se dio una situación que nos preocupó mucho porque la gente salió libremente y creyó que ya está, producto de que no tenemos ningún caso, cuando recién está empezando el pico de contagios”, explicó el jefe comunal.
En ese marco, Echarren apuntó que “el agotamiento hizo creer que la autorización para salir era el final del proceso y se fue a visitar a la familia que no veía hace mucho tiempo, comieron asado».
Asimismo, el jefe comunal explicó que en Chascomús, que está a 50 kilómetros de Castelli, «hubo un pico de contagios importantes que involucra al hospital», por lo que sumado a las libertades que se tomaron los ciudadanos el fin de semana, se decidió dar marcha atrás con la flexibilización.
“No podemos permitir que haya una circulación descontrolada de gente en un pueblo con un riesgo cierto de que ingrese el virus, porque no tendría sentido el esfuerzo que se hizo los últimos 50 días”, remarcó.


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