18 de diciembre, 2017

El Ministerio de Seguridad bonaerense busca realizar un seguimiento de las actividades de quienes fueron expulsados por la comisión de algún delito.
Según indicó el titular del organismo, Guillermo Berra, titular de la Auditoría General de Asuntos Internos de la Policía bonaerense, la herramienta servirá «para hacer un seguimiento, ver dónde están, qué hacen y si siguen vinculados a alguna banda delictiva».
«En definitiva, queremos que el Registro sirva para que el Estado haga un control sobre los ex uniformados que, hasta la actualidad, pasan al anonimato una vez que son apartados de la Policía», comentó el funcionario.
Además, afirmó que el sistema ya está «muy avanzado» y que cuentan con datos de exmiembros de la fuerza desde 1996. «Hablé con el Procurador General de la Suprema Corte de la Provincia, Julio Conte Grand, para ver si podemos incluir la información dentro del Registro de Violencia Institucional de la Procuración para que sea un instrumento estadístico y de control que les sirva a todos los poderes y, en especial, a la Justicia», agregó en diálogo con Télam.
Durante los dos primeros años de gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal, en la Provincia de Buenos Aires se desafectaron a 7.500 policías. En ese sentido, sólo en la región capital, que comprende a los municipios de La Plata, Berisso y Ensenada, la Auditoría encabezada por Berra separó de la fuerza a 679 efectivos, expulsó a 81 y aplicó sanciones suspensivas a 175.


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