24 de junio, 2022

El ministro bonaerense de Desarrollo de la Comunidad bonerense, Andrés Larroque, y el dirigente social Juan Grabois, encabezaron un panel en la Legislatura bonaerense para impulsar el proyecto de ley de creación de un Salario Básico Universal. La propuesta buscar garantizar a los trabajadores de bajos ingresos el cobro de una suma equivalente a la canasta de indigencia para cubrir la alimentación básica.

De aprobarse el proyecto, cobrarían el SBU 7,5 millones de personas, de entre 18 y 64 años. Esta es la franja de la población que aún no tiene asegurado un ingreso mínimo como derecho, algo que sí ya fue legislado para los niños -mediante la Asignación Universal por Hijo– y para los mayores de 65, con las moratorias para jubilarse y la Pensión Universal para el Adulto Mayor.

«Se dice que falta trabajo, y no es así: trabajo sobra, el problema es que el mercado no lo remunera. La discusión es cómo logramos que el mercado lo pague o que el Estado supla esa falencia», dijo Larroque. Durante su presentación, el funcionario de Axel Kicillof también alertó a la dirigencia política que “cuando se encierra sobre sí misma y deja de mirar a la gente, eso termina mal; ya lo vimos en el 2001“.

Los diputados de Patria Grande, Itaí Hagman, Federico Faggioli y Natalia Zaracho fueron quienes ingresaron este proyecto de ley en el Congreso Nacional. Expresaron su apoyo al proyecto todas las organizaciones de la UTEP y algunas de izquierdas, nucleadas en la Unidad Piquetera. Los movimientos sociales vinculados al kirchnerismo, que no integran la UTEP, sumaron su respaldo.

La propuesta apunta a aquellos que estén bajo la línea de indigencia, que cobran menos de $38.850. Entran los desocupados, los informales, los monotributistas sociales, los trabajadores agrarios y las trabajadoras de casas particulares. Será compatible con el cobro de la Asignación Universal por Hijo. Y para cobrarlo habrá que cursar estudios, capacitarse en oficios o realizar tareas comunitarias.


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