10 de octubre, 2018

El intendente de Pinamar Martín Yeza, no se presentó a su interpelación en el Concejo Deliberante y en su lugar envió a Guillermo Benítez, su secretario de Gobierno.
El jefe comunal había sido llamado a dar explicaciones tras una denuncia penal en su contra, hecha por el bloque vecinalista Propin, por irregularidad en el área de Fiscalización de la venta en playas, debido al funcionamiento de dos “chiringos”, pequeños puestos gastronómicos de comida rápida de Cariló. A su vez, acusaron que esos emprendimientos gastronómicos tenían relación con el ex subsecretario de Inspecciones Generales de Pinamar, Sebastián Manrique y el director de Fiscalización, Pablo Bertozzi.
“Fue a justificar algo que a nuestro entender es injustificable porque con varios hechos demostramos que no sólo había una cuestión irregular, sino también un contacto entre los infractores y los funcionarios”, aseguró Guillermo Migliorini, concejal del bloque Propin.
Además, el concejal explicó que Benítez “avaló que el director de Fiscalización continúe en su cargo después de todas las pruebas mostradas”. “Siguen avalando a un funcionario que nos deja dudas, y a quién le hicimos una causa judicial, porque en un momento descubrimos relaciones de parentesco y amistad. Fuimos a la Fiscalía y nos dijeron que la denuncia tendríamos que haberla hecho antes, pero para nosotros hasta ese momento solo era un mal accionar del Ejecutivo con un chiringo que no tenía que ver con nadie. Pero cuando empieza la relación con los funcionarios, ahí si vemos un posible incumplimiento con el deber poder público”, apuntó.


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