15 de octubre, 2020

El Municipio de San Isidro permitió el retorno de la atención a los clientes dentro de los locales, con un 30 por ciento de la capacidad de ocupación.
La medida trajo un importante alivio a uno de los rubros más golpeados por la pandemia y cuarentena, ya que las ventas aumentaron ochenta por ciento.
“Estos lugares cumplen una función social muy importante para la gente, son lugares de encuentro y también de trabajo. Estamos en una apertura racional con pautas concretas como la circulación del aire y la distancia en la utilización de las mesas. Debe primar el sentido común en la actividad económica; se apunta a garantizar la seguridad y preservar las fuentes de empleo”, resaltó el intendente Gustavo Posse al recorrer locales gastronómicos del centro de San Isidro.
Según se informó, para la aplicación de esta nueva medida es central la distribución de las mesas, con una distancia mínima de 2 metros, y la circulación del aire con puertas y ventanas abiertas.
Asimismo, los comerciantes explicaron que la opción del delivery y take away sirvieron para mantener en funcionamiento del negocio. Luego, tras la novedosa implementación del take away plus con mesas al aire libre, lograron alcanzar un 45 por ciento. Y ahora con la atención en el interior del lugar, se aproximan a la normalidad, llegando a un 80 por ciento de la facturación.


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