27 de octubre, 2020

 La Provincia de Buenos Aires creó un Sistema de Gestión de Camas para el monitoreo de la ocupación en tiempo real. Esto permitió entre otras cosas poder identificar que se pasó de casi el 70% de ocupación en septiembre al 57% esta semana. Además, fue una herramienta clave para el registro de fallecidos. De esta manera, por primera vez, se puede conocer la disponibilidad en tiempo real, tanto del sector público como privado.

El Sistema de Gestión de Camas (SIGEC), creado durante la pandemia por el gobierno bonaerense, muestra una reducción del 10% en la ocupación de camas de terapia intensiva en los municipios del AMBA durante los últimos 45 días. Esto significa que, en ese período se pasó de 1.002 a 1.748 plazas disponibles en los servicios hospitalarios destinados a los casos más graves.

De acuerdo con la información proporcionada por el SIGEC, que permite conocer en tiempo real la disponibilidad de camas en establecimientos públicos y privados, al 10 de septiembre, el 67 por ciento de las 3.035 camas de terapia intensiva del AMBA se encontraban ocupadas. Esta semana, en cambio, la ocupación es del 57,6 por ciento, un 10 por ciento menos que hace 45 días.

En el interior de la Provincia, en tanto, de las 1.262 camas de terapia intensiva disponibles, hoy se encuentran ocupadas 556, el 44,06 por ciento, lo que representa 4 puntos porcentuales menos que en la primera quincena de septiembre.

La puesta en marcha del SIGEC permitió solucionar un problema histórico, que era el retraso en la carga de datos a partir del desarrollo de una herramienta informática generada absolutamente desde el Estado provincial. De acuerdo a la información, al tiempo que se reduce la cantidad de casos promedio en los distritos del AMBA también baja la ocupación de camas UTI (Unidades de Terapia Intensiva) para pacientes con COVID.

Desde el inicio de la pandemia, la ocupación de camas de terapia intensiva fue una preocupación central para el gobierno, habida cuenta del colapso que se había registrado en países que tenían sistemas de salud más desarrollados. Por eso, una de las primeras medidas del Gobierno nacional y provincial al inicio de la cuarentena fue incrementar en un 144 por ciento la cantidad de camas de terapia intensiva. Sin embargo, era clave conocer la disponibilidad de esas camas en tiempo real, porque si bien había un resumen semanal de ingresos y egresos hospitalarios, éste resultaba deficiente, ya que los datos de efectores municipales y del subsector privado de la salud se cargaban con mucho retraso, lo que impedía, en caso de desbordes, generar estrategias rápidas y eficaces de abordaje  y derivación.


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