13 de diciembre, 2019

El gobernador Axel Kicillof, visitó La Sala de Periodistas de Gobernación, y en ronda mate que duro aproximadamente una hora, analizó sus primeros días en la gestión bonaerense y algunos detalles de las primeras medidas a tomar.
Acerca de la situación financiera de la provincia que le dejó la ex gobernadora María Eugenia Vidal, mencionó a los pagos que no se hacen en IOMA, donde ejemplificó que hay una “deuda muy grande” con los proveedores que no se pagó, que generan deuda que hay que pagarla.
También se refirió a la Rendición de Cuentas que hizo  la ex mandataria provincial en Vicente López, antes de terminar su mandato, donde dijo que dejó 25 mil millones de pesos de caja. Y recordó que en su discurso de asunción mencionó ese dato, pero que al llegar al gobierno se encontró con los gastos en los próximos 30 días, son de 40 mil millones de pesos, más una “deuda flotante” de 50 mil millones de pesos, aproximadamente.
Kicillof observó la reacción de los legisladores de Cambiemos ante su discurso (dijeron que en realidad Vidal dejó 30 mil millones de pesos en caja), y aseguró que lo que dijo es “alejado de las chicanas”. “El problema es lo que tenés que pagar mañana”, ejemplificó.
El Gobernador detalló también que suspender pagos puede significar acumular caja, pero que esto genera el riesgo de acumular deuda y los efectos que se tienen. A Kicillof no le gustó mucho la reacción de la oposición y sostiene que se “basó en información pública que le presentaron”. “La situación de la caja es grave”, expresó. Asimismo, entiende que los legisladores de Juntos por el Cambio “tienen que cuidar a la ex gobernadora”.
Sobre ese plano, Kicillof mencionó que quiere que la oposición lo acompañe, en “aras de una unidad de los y las bonaerenses”. Y dijo que se imagina teniendo canales de diálogo con Vidal a futuro, más allá de que repite que es “muy crítico con su gestión”.
Sobre el Proyecto de Emergencia Económicas en le Provincia, el mandatario bonaerense anunció que pronto enviará el proyecto a la Legislatura para su tratamiento en sesiones extraordinarias, pero que antes tendrá que coordinar detalles con el gobierno nacional del Presidente Alberto Fernández.
Se pudo saber que la Provincia está en conversaciones con Nación para coordinar distintos temas, como el tratamiento de la deuda pública provincial. De todas formas, desde Gobernación aclaran que la Provincia “se va a poner a disposición de Nación”. En ese sentido, la administración bonaerense va a convocar e iniciar un diálogo con bonistas y acreedores de la Provincia, para empezar a “buscar una solución a la deuda”.
Kicillof y su equipo ponen dudas sobre la versión de Vidal, de la Actualización del Fondo del Conurbano, más allá de que saben que la ex gobernadora negociaba con Mauricio Macri una actualización. Sin embargo, el temor del nuevo gobierno es que esa actualización “se haya hecho efectiva con fondos que ya se enviaron, pero que no conocieron”.
Sobre ese escenario, se supo que Alberto Fernández “sabe bien en que situación” dejó el anterior gobierno nacional a la Provincia y desde Gobernación sostienen que en “términos reales”, la Provincia “resignó recursos” y recibió “menos plata” de Nación de la que recibía en 2015.
Por último, en torno a la relación de Provincia y Nación, Kicillof adelantó que el gobierno bonaerense “no va a ir con exigencias al Gobierno Nacional” en cuanto a reparto de recursos y ayudas, más allá de que recuerda que “hay un problema estructural con los recursos que recibe la Provincia”, sobre todo en el reparto de coparticipación.


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