30 de julio, 2018

El presidente del Astillero Río Santiago, Daniel Capdevila, denunció al gremio ATE por «administración fraudulenta» en la empresa del Estado, luego de un informe periodístico que sostiene que en 10 años no se terminó ningún buque y que existen empleados «truchos» y otros que cobran sueldos sin prestar servicios.
Según trascendió, Capdevilla se presentó ante la Justicia para denunciar el delito de «administración fraudulenta agravado por ser en perjuicio de la provincia de Buenos Aires», y pidió «la individualización de cada uno de los autores, coautores, partícipes necesarios, partícipes secundarios y/o encubridores de los hechos».
En la presentación, Capdevila denunció «la existencia de gravísimas maniobras» ejecutadas en la empresa del Estado, entre las que enumeró «actos administrativos irregulares destinados a desviar ingentes sumas de dinero en favor de ATE (seccional Ensenada)» y «contrataciones injustificadamente onerosas y gravosas en perjuicio del Astillero».
Además, aseguró que «hay indicios de la existencia de otras irregularidades», entre las que mencionó «vehículos utilizados a nombre de otras personas, aportes de campaña a partidos políticos (en el caso al Frente para la Victoria), proveedores ligados a empleados, etc.»


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